Cortijo Casablanca  
 
La casa o cortijo, dispone de 5 dormitorios con calefacción, 2 baños completos, salón con chimenea, comedor para diez personas y cocina, exteriores con una hermosa y amplia terraza que rodea a la casa, así como, de una original piscina abierta todos los días del año y barbacoa.
En el exterior las líneas rectas de la fachada, encalada de blanco haciendo honor a su nombre, combinan con la amplia terraza, realizada con piedra del lugar, donde se podrá disfrutar de las magnificas vistas del valle y de todo el sol de Andalucía.
En el interior, los tonos cálidos y hogareños, conviven con la piedra y la madera, con muebles de herencia familiar, antigüedades y una cuidada selección de objetos.
A modo de vasos comunicantes, la entrada deriva directamente en el espacio destinado al salón y éste a su vez, en el reservado para el comedor y la cocina.
En el salón un amplio ventanal de madera permite que la luz entre a raudales al interior de esta rústica construcción.
La mesa de comedor, fue realizada a medida por un herrero de la zona, sobre un diseño de los propietarios, utilizando una pieza de madera de encina centenaria tallada a mano, denominada Artesa y que se utilizaba para la matanza tradicional del cerdo. Las sillas son de herencia familiar, al igual que multitud de objetos propios de un cortijo andaluz.
Las puertas se rescataron del derribo contiguo, siendo tratadas y restauradas conforme al estilo antiguo de toda la casa, y que algunas estuvieron ubicadas en los habitáculos propios de un cortijo de labor, como eran : cuadra, pajar, granero, latroje, etc.
Las cuadras han perdido su antiguo uso y se han acondicionado como dormitorio y baño, al igual que la antigua alcoba, granero, pajar y latroje ubicados en la planta alta, que se han convertido en dormitorios.